martes, 9 de diciembre de 2008

Demasiado.

He ido avanzando en el texto de Salvador Cardús. Pero no quería dejar pasar la terrible losa que pesa sobre la escuela. A la pérdida de prestigio, en la que se incluyen los docentes, se le suman "multitud de exigencias". Cardús realiza una lista exhaustiva:



-"La escuela debe preparar para la multiculturalidad,
- debe contribuir a la prevención de epidemias modernas como el sida,
- debe ser el motor de la educación para la paz,
- debe contrarrestar los efectos negativos de los excesos consumistas,
- debe ser la base de la integración lingüística del país,
- debe potenciar actitudes activas en favor del medio ambiente,
- debe acabar de dinamitar las tradicionales discriminacionesde género;
y a ser posible, aunque lo hiciera discretamente, debería contribuir a la unidad nacional española. Sólo falta que se le pida el fomento de los valores militares, tal como ha propuesto el ejército español, ahora que tiene problemas de personal.
Por supuesto, esta labor debe realizarse sin olvidar
- la enseñanza de matemáticas y filosofía, física e historia, informática y música...
- además de preprarar a los chicos y chicas tanto para conseguir el éxito profesional como para resistir el fracaso escolar.
- Nunca la escolarización había sido tan extensa en el tiempo
- y nunca se habían planteado tantas exigencias a la escuela.
Al mismo tiempo
- nunca la escuela había recibido tantas críticas, de la izquierda y de la derecha, de arriba y de abajo.
Y QUIZÁ NUNCA LA ESCUELA SE HABÍA SENTIDO TAN INJUSTAMENTE TRATADA."
...
Hoy este post va por ti. Un directivo al que hacía tiempo que no veía. Y te he visto hasta arriba de trabajo... por intentar hacer las cosas bien, por intentar atender a todos desde sus necesidades individuales. Te he visto intentando descubrir el "meollo"... lo intentas desde que te trato en el lugar que ocupas.
Te observo... Eres persona antes que directivo. Y así quieres tratar a todos. Y la tarea requeriría que el día tuviera 48 horas. ¿Por qué? Por todo lo que apunta Salvador Cardús, sin contar con lo de imprevisble que tiene la escuela en sí misma, un reducto donde se suman muchos seres humanos, cada uno de su padre y de su madre. Y ahí también ... el padre y la madre que dejaron en la escuela el 100% de la labor formativa de su hijo y sólo recalan en ella cuando algo va mal.
...
Este párrafo no lo he transcrito para desanimar. Todo lo contrario. Debería servir para elevar a la enésima potencia la autoestima del educador. Y que el educador se autoafirme y se diga a sí mismo: el que se encarga de todo eso soy YO. Y más tarde alce la voz: que levante la mano el que se vea capaz de poder abarcarlo.
Docentes que resisten, "es@ soy yo... una especie en extinción tan real como la vida" ... como dice la canción.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Perdón...

Tengo muy desatendido este blog. Perdón y perdón.
Ahora estoy con un libro. No sabría qué calificativo colocarle. Fantástico, sencillamente fantástico.
Es la hora de la cena y lo primero es lo primero. Adelanto que el libro me lo ha prestado Mireia(me quedó claro que era prestado, Mireia): "El desconcierto de la educación", de Salvador Cardús.
Como con la ponencia de Esteve, iré trasladando al blog ideas, fragmentos para comentar...
¡Qué sería de la Educación sin ti, Mireia! Gracias por despertarme ...

lunes, 24 de noviembre de 2008

Entrevista a Fernando Savater



Usted ha escrito El valor de educar… Envíe un mensaje
para los profesores.
En la sociedad actual todo el mundo quiere caer superficialmente bien. El profesor debe ser amiguete, colega, y eso no es así. Los verdaderos educadores sabemos que es obligatorio caer mal de vez en cuando al enseñando, por la sencilla razón de que educar es en buena parte frustrar una serie de posibilidades para potenciar otras.
Y hay que tener cierto valor para encarnar el pasado frente a quien sólo está preocupado por el presente y el futuro y decirle: no has nacido hoy, el mundo no está para darte gusto. El profesor encarna el papel de representante de ese mundo, y para mostrarlo tal como es y no seguir la corriente hay que tener valor.


La entrevista completa:
ANPE - Fernando Savater (Filósofo y Escritor)

sábado, 15 de noviembre de 2008

Copio. Dos reflexiones.


"Una directora de escuela entregó a Haim Ginott una letras fruto de su amarga experiencia durante la segunda guerra mundial y que Ginott publicó posteriormente en un libro.


La directora de escuela había escrito: "Soy una superviviente de un campo de concentración. He visto con mis propios ojos cosas que nadie debería volver a ver:


Cámaras de gas construidas por ingenieros especialistas.


Niños envenenados por hombres y mujeres licenciados en Medicina.


Recién nacidos asesinados por competentes enfermeras.


Hombres y mujeres torturados por seres humanos que nada tenían de analfabetos, sino todo lo contrario.


Por todo ello sospecho de la educación. Mi grito y mi ruego es que ayudemos a los alumnos a ser humanos.


Nuestra dedicación y nuestros esfuerzos nunca deben producir monstruos, psicópatas ni Eichmanns ilustrados.


El leer, el escribir, la historia y las matemáticas, son sólo importantes si sirven para hacer HUMANOS a nuestros alumnos."



(...)


"La escuela debe tener siempre como objetivo -afirmó Albert Einstein- que el joven salga de ella con una personalidad armoniosa , no como un joven especialista".


Son muchos los que no están contentos de la "necedad de la erudición o de la técnica solas, sin alma, sin corazón" y ansían el descubrimiento de unos valores que nos conviertan en auténticos seres humanos. Valores que atañen al lo espiritual del hombre y que serán los garantes de la igualdad, la fraternidad y de una justicia que las gentes de todo el mundo esperan y anhelan. Sin el cultivo del espíritu no habrá humanidad auténtica"


Dos textos como dos perlas... en bruto. Habrá que concretar. Los ideales siempre son sólo ideales que se convierten en utopías si no se desciende a la labor del docente "a pie de aula".


Hoy os propongo precisamente esto. Que descendáis a los detalles. Que ilustréis cómo se puede alcanzar este objetivo. Gracias.
IMAGEN: "El sueño de la razón produce monstruos".Goya.

sábado, 8 de noviembre de 2008

La aventura de ser maestro. No sólo para novatos.

Retomo la ponencia del profesor Esteve. Creo que va muy ligada al desengaño, a la decepción inicial. Y demasiadas veces suele tocarse, si no se supera, con la frágil salud del profesor. Ahí va.


"Otro obstáculo serio a superar, quizá el que genera en los novatos la mayor ansiedad, es el problema de la disciplina. En realidad, es un problema muy unido a nuestros sentimientos de seguridad y a nuestra propia identidad como profesores.


En este tema he visto de todo: desde colegas que entran el primer día en clase pisando fuerte, con aires de matón de barrio, porque alguien les ha dado el viejo consejo de que no pueden sonreír hasta Navidad, hasta colegas desprotegidos e indefensos incapaces de soportar el más mínimo conflicto personal.


Entre esos dos extremos que van desde la indefensión hasta las respuestas agresivas, el profesor tiene que encontrar una forma de organizar a la clase para que trabaje con un orden productivo. Y , en cuanto comienza a hacerlo, descubre que eso tampoco se lo han enseñado.
Se supone que el "buen profesor" debe saber organizar la clase, pero en pocas ocasiones se le ha contado al futuro profesor dónde está la clave para que el grupo funcione sin conflictos.
El viejo supuesto, según el cual "para enseñar una asignatura lo único realmente importante es dominar su contenido" encuentra en este campo su negación más radical. Entonces, el profesor descubre que debe atender otras tareas distintas a las de enseñar:
1.-tiene que definir funciones,
2.-delimitar responsabilidades,
3.- discutir y negociar los sistemas de trabajo y de evaluación...
hasta conseguir que el grupo trabaje como tal.
Y esto requiere una dedicación especial, a la que también hay que dedicar un cierto tiempo.
El razonamiento y el diálogo son las mejores armas, junto con el convencimiento de que los alumnos no son enemigos de quienes tienes que defenderte. Mi experiencia me dice que los alumnos son seres razonables.
Es posible que, si te dejas, intenten llevarte al huerto y bajar algo tus niveles de exigencia, pero si la RAZÓN TE ASISTE Y EN ELLAS FUNDAS TU PROPIA SEGURIDAD, los alumnos saben descubrir muy bien cuáles son los límites"
(...)
Enmienda parcial, profesor. Usted cree estar dando claves para novatos. Y, sin embargo, esto necesitamos oírlo TODOS. Muchas gracias.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

La enseñanza catalana y la salud de sus docentes.



Me lo ha mandado Patricia. Disculpad que no cite la fuente; la desconozco. Quizá ella pueda aportar algo al respecto. Pero me ha parecido que era necesario que salga a la luz el tema de la salud de los docentes. No es nuevo, aunque es más que probable que sea más agudo que hace unos años.


¿Qué será de una sociedad sin educadores o con educadores que funcionan a medio gas?




3 Noviembre 08


El sistema educativo catalán no pasa por su mejor momento. Por primera vez, una generación de jóvenes está peor formada que la anterior, la saturación en las aulas por la continua llegada de extranjeros colapsa los centros públicos de las poblaciones más sensibles a la recepción de inmigrantes y los últimos informes educativos (Pisa y Fundación Bofill) evidencian la falta de excelencia y un alto índice de abandono escolar.


Si bien estos datos diagnostican una pésima situación, los principales receptores de toda esta vorágine de despropósitos es el cuerpo docente. Durante el curso pasado, 23.853 profesores de la escuela pública obtuvieron la baja transitoria -un 35,6 por ciento del total- y 782 consiguieron la jubilación anticipada, lo que supone un incremento del 64 por ciento respecto a 2005. La secretaria de Fete-UGT, Roser Font, atribuyó estos datos al alto índice de quejas que ha recibido su sindicato en relación a la salud laboral. «Desde hace 10 años y por los cambios sociales y demográficos los profesores advierten de que cuesta más enseñar, impartir disciplina y motivar al alumnado, hechos que se canalizan mediante el estrés y la ansiedad del trabajador», explicó.


Font culpó a la conselleria d´Educació de no tomar medidas respecto a la salud de los docentes en el actual redactado de la Ley de Educación. «La LEC se preocupa mucho por la gestión pero no atiende a los riesgos psicosociales de los trabajadores, actualmente no hay apoyo psicológico y tal y como plantea la ley, tampoco lo habrá en un futuro». De hecho, la LEC no hace ninguna referencia a la integración de la salud laboral en gestión de Educación, tal y como dice la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Este factor fue duramente criticado por la responsable de Salud Laboral del sindicato mayoritario de la pública, Ustec-Stes, Raquel Jiménez.


Según la portavoz, con la ley, los trastornos que actualmente padecen los trabajadores del ámbito empresarial se traspasarán a los docentes. «La LEC quiere convertir a la escuela en una empresa tanto en el sistema de gestión como el de contratación por lo que nos encontraremos con un panorama donde el desprestigio, la competitividad enloquecida y el ¿moobing? serán protagonistas», explicó.


Jiménez añadió que muchas de las enfermedades físicas se han visto agravadas por las dificultades y las contradicciones del trabajo y que los centros que más padecen la inmigración son lo que peor saldrán parados. «Los profesores serán evaluados por la dirección y aquellos que trabajen con alumnos con más dificultades en zonas desfavorecidas serán los que más padecerán psicológicamente», apuntó.







domingo, 2 de noviembre de 2008

Pérez-Reverte dando caña.


Me lo ha pasado "¿Mañana Más?" que, a su vez, lo ha encontrado en http://amarillo-limon.blogspot.com/2008/10/prez-reverte-repartidor-de-caa.html .


Sabemos de sobras cómo las gasta el señor Pérez-Reverte cuando se enfada. En este caso y en este tema, no es para menos.


"Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros. Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros -aquí matizaré ministros y ministras- de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera.


No quiero que acabe el mes sin mentaros -el tuteo es deliberado- a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía. De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.


Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana -que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural-, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña.


Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.


Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente -recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española-. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos» Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante. Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo. Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil, que un malvado."


viernes, 31 de octubre de 2008

"Amor al riesgo"


Buscaba una respuesta a una pregunta de un estudiante preocupado, que aún deshoja la margarita. Y se ha quedado con la margarita en las manos, sin ninguna hoja y con el interrogante intacto.

Buscaba una respuesta sólida y alejada de la compraventa de lo que vale lo que vale porque pesa. Y pesa porque sólo hay una balanza.

Buscaba algún argumento que no tenga que ser contrastado con argumentos de otros, extraños a uno mismo.

Buscaba un planteamiento que diera calor aunque no brille.


He encontrado unas pinceladas del pintor Joan Miró. ¿Te sirve para componer tú mismo el argumento de tu vida?






"Ir de mejoramiento en mejoramiento, en el sentido externo de la palabra, es ir hacia una pura decadencia. Por donde hay que ir perfeccionándose es por dentro, a pesar de que ello comporte, como sucede con frecuencia, un fracaso exterior.




Considero que para hacer algo en el mundo se ha de sentir amor al riesgo y a la aventura y, sobre todo, saber prescindir de eso que el pueblo y las familias burguesas llaman "porvenir".




(...) El hombre siempre irá abriendo nuevas puertas; lo importante es saber a dónde conducen esas puertas. Y luego tener la fuerza para emprender el camino que se vea desde ellas"



Sencillez (Joan Miró)


¿Demasiado descabellado?

miércoles, 29 de octubre de 2008

Recuerdos

Igual no pega demasiado en este blog. Pero he sabido hace poco que Joan Baptista Humet está enfermo. Hoy pensaba que podría colgar una canción que me acompañó durante un tiempo, una canción de cantautor. Los gustos han cambiado, también el estilo de melodías . En cambio, las letras escritas para decir algo tienen una permanencia que te evoca algún que otro avatar de la vida, un amor, un paseo menos cotidiano... Yo aún me estaba haciendo ..."que aún no soy yo". Siempre nos estamos haciendo. Va por ti y por una época que ya pasó.


martes, 28 de octubre de 2008

Encontrar nuestro Unamuno particular. Una aportación de jaimita.


Cuando hay un comentario redondo hay que reconvertirlo en post. Esta comentarista , a mi juicio, coloca el dardo en la diana. Muchas gracias, jaimita.



"Nuestro país es inculto y, además, piensa que la reflexión intelectual, el pensamiento crítico, en suma, todo aquello que es el resultado de la FORMACION y de la CULTURA, es sospechoso.


Además, nuestro sistema educativo se orienta hacia la cantidad, no hacia la calidad. Se priman los resultados, la estadística, no el contenido.


Por otra parte, el aprendizaje requiere esfuerzo, disciplina, tenacidad. Ninguno de ellos son valores que el conjunto de nuestra sociedad perciba como positivos, antes bien, la idea es que propenden a perpetuar un modelo ideológico obsoleto y reprobable.


Es, pues, difícil que los jóvenes perciban el aprendizaje, la adquisición de saber, como la herramienta que les puede convertir en mejores personas.


En ocasiones, surgen genios docentes; excelentes profesores que ejercen su labor inasequibles al desaliento.


En ocasiones, surgen alumnos que son capaces de trascender a la monotonía del aprendizaje y descubren todo un mundo que amplía sus froteras, que les hace in- terrogarse sobre sí mismos y, por tanto, sobre los cómos, los porqués, los cuándos.


En ocasiones, se alinean los astros y los planetas y surge un milagro: el colegio, la universidad, adquieren valor intrínseco, nos permiten APRENDER A FORMARNOS, A QUERER MAS, A SER MAS.


Y conste que no creo que la obtención de un título sea garantía de formación; también hay analfabetos funcionales en las aulas universitarias.


Pero sí creo que es necesaria la curiosidad y la disciplina, encontrar a nuestro Unamuno particular.


Y sobre todo, nunca, jamás, caer en la cursilería de la autocomplacencia."

lunes, 27 de octubre de 2008

La aventura de ser maestro. La más arriesgada...¿utópica?

Tanto que resulta inaccesible.
Por lo menos en los tiempos que corren porque hay que correr.
Correr, que se escapa el tren de lo curricular y aún así se escapa siempre.
Y de curricular en curricular, de curso en curso, se nos olvidó pensar y sentir que se piensa y pensar que estamos sintiendo y ponernos las botas absorbiendo lo que entra por los poros y filtrándolo hasta que llegue y nutra nuestras neuronas.
No hay tiempo.
Sólo hacemos eso: correr
"El camino y la meta me los marcó Unamuno en una necrológica de Giner de los Ríos, leída por azar en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: "Era tan hombre y tan maestro, y tan poco profesor -el que profesa algo-, que su pensamiento estaba en continua y constante marcha, mejor aún, conocimiento... y es que no escribía lo ya pasado, sino que pensaba escribiendo como pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir".
Era su vida pensar y sentir ya hacer pensar y sentir...".
Miguel de Unamuno y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas.
Muchos colegas coinciden en este punto. Mª Carmen Díez, desde la escuela primaria, expresa así su visión actual de la enseñanza: "ahora entiendo la escuela como un sitio adonde vamos a aprender, donde compartimos el tiempo el espacio y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secretomagnífico.
Fernando Corbalán, un profesor de secundaria, tras hablarnos de que en clase tenemos que divertirnos, buscar el ansia de saber y propiciar una atmósfera de investigación concluye:
(cómo me gusta esta reflexión...) "Y no se piense que sólo se abre la mente a los alumnos. También el profesor se expande y se llena de nuevos matices y perspectivas más amplias, y funciona la relación enriquecedora en los dos sentidos."
(Profesor Dr. José M. Esteve)
Profesor. STOP. Urgente entrevista con usted. STOP. Necesito volver a creérmelo. STOP.

sábado, 25 de octubre de 2008

Lección de gramática. Dedicado a los filólogos que pasan por aquí.


Le sugiero al lector que entre en cualquier librería . Una vez allí, busque un cartel o similar que ponga: libros de AUTOAYUDA. Es de vértigo. Se escriben como churros. Los hay para todos los gustos. Los títulos son tan atractivos que uno tiene la tentación de dejarse el sueldo. Eso sí, cuando se trata de calidad, la cosa cambia.

Hace un tiempo me prestaron Los siete hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey (gracias Mireia). Pensé que sería incapaz de “engullirlo”... y me equivoqué. ¡Un libro fantástico! Anoté algunas citas que repaso muchas veces. Transcribo una de ellas:

“- A mi esposa y a mí ya no nos unen los antiguos sentimientos.
Supongo que ya no la amo y que ella no me ama a mí. ¿Qué puedo
hacer?.
-¿Ya no sienten nada el uno por el otro?- pregunté.
-Así es. Y tenemos tres hijos que realmente nos preocupan. ¿Usted qué sugiere?.
-Ámela.
-No me entiende. El amor ha desaparecido.
-Entonces ámela. Si el sentimiento ha desaparecido, ésa es una buena razón para amarla.
-Pero, ¿cómo amar cuando uno no ama?.
-Amar, querido amigo, es un verbo. El amor –el sentimiento- es el fruto de amar, el verbo. De modo que ámela. Sírvala. Sacrifíquese por ella. Escúchela. Comparta sus sentimientos. Apréciela. Apóyela. ¿Está dispuesto a hacerlo?.”

Y ahora nos vamos al diccionario y buscamos el significado de VERBO. María Moliner lo define como “Palabra con que se expresan acciones y estados de los seres , y los sucesos.” .


“Amar, querido amigo, es un verbo”. Es un verbo que engloba acciones amatorias; no es estático. Su dinamismo radica en “hacer” con otros verbos:

aceptar al otro tal como es;

escuchar al otro aunque sepamos de antemano lo que nos va a contar;

comprender el cansancio del otro a pesar de estar también cansados;

sorprender al otro con lo que menos se espera;

empatizar...que no figura en el diccionario pero podría significar “ponerse en el lugar del otro”...


El verbo amar lo comparo a aquél que pretende hacer un hoyo. Nunca obtendrá el objetivo que persigue si no cava; y cuanto más cava, más profundo es el hoyo.


El hoyo, por tanto, es el fruto que se obtiene tras horas de esfuerzo con el pico y la pala. Si no cavas, no hay hoyo. Si no amas, no hay amor. Pero si creemos que el amor se está muriendo, volviendo a amar podemos curarlo, reanimarlo y recuperarlo.

Seguro que los sufridos profesores de lengua se sonreirán recordando la clásica pregunta del alumno de secundaria cuando explican morfo-sintaxis. “Profe: ¿y esto para qué sirve?” . Pues hoy nos ha servido para distinguir la acción del sentimiento; el verbo amar del sustantivo amor.

miércoles, 22 de octubre de 2008

"La aventura de ser maestro": la cuadratura del círculo.


Sigo, que lo prometido es deuda ... siempre.


"Un viejo maestro me decía que, enseñar al que no sabe está catalogado, oficialmente, entre las obras de misericordia; y, en efecto, hace falta un cierto sentido de la humildad para aceptar que tu trabajo consiste


-en estar a su servicio,


-en responder a sus preguntas sin humillarlos,


-en esperar algunas horas en tu despacho por si alguno quiere una explicación extra,


-en buscar materiales que les hagan asequible lo esencial,


-y en recuperar lagunas de los años anteriores para permitirles acceder a los nuevos conocimientos.


Lo único verdaderamente importante son los alumnos...


Esa enorme empresa que es la enseñanza no tiene como fin nuestro lucimiento personal, nosotros estamos allí


-para transmitir la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones,


-para transmitir los valores y las certezas que la humanidad ha ido recopilando con elpaso del tiempo


-y advertir a las nuevas generaciones del alcance de nuestros grandes fracasos colectivos.


Esa es la tarea con la que hemos de llegar a identificarnos"


No puedo ni quiero seguir. Es tan importante lo que se recoge en este párrafo, es tan urgente que llegue como una perla acabada de extraer de su cobijo... Es tanto lo que se dice, que creo que resume a la perfección el papel del enseñante, incluso descendiendo a detalles que dan en la diana de lo que significa el servicio en esta profesión.


Si fuera una agitadora de masas, fotocopiaría el texto, haría miles y miles de octavillas, alquilaría un helicóptero y las esparcería`por todo el Planeta tierra.


Si fuera gaviota, haría un lazo, ampliaría el tamaño de la letra del texto y lo ataría en una de mis alas . Y gastaría todas las energías de ave en cruzar fronteras para que nadie pudiera decir que nunca lo leyó.


Pero no soy ave ni una agitadora de masas ni puedo permitirme alquilar un helicóptero. Sólo soy una mujer que cree a pies juntillas lo que ha escrito el Profesor Esteve. Una mujer que lo ha puesto en práctica (la humildad es la verdad). No me puedo poner de ejemplo de casi nada. Excepto alguna cosilla que me atrevo a escribir en este blog porque hoy necesito gritarlo: he querido a rabiar a mis alumnos. Y ellos lo saben porque se lo he hecho saber. De casi todo lo demás, me podéis poner un cero.


Y sí, me he emocionado al transcribir este escrito. Se me han agolpado en mi memoria muchas vivencias. Mis alumnos han sido muchas veces la contratuerca para poder luchar para ser mejor persona.




martes, 21 de octubre de 2008

"La aventura de ser maestro" El novato de secundaria.

Sigo con el Profesor José M. Esteve. Aquí me siento mucho más identificada. El novato de la ESO... y de Bachillerato.



"Entre los profesores de secundaria, el problema de la identidad profesional es mucho más grave. Como señala Fernando Corbalán : "la inmensa mayoría de los profesores de secundaria nunca tuvimos una vocación clara de enseñantes... Estudiamos una carrera para otra cosa (matemático profesional, químico, físico...)".


En efecto, nuestros profesores de secundaria se forman en unas Facultades universitarias de Ciencias y Letras que, ni por asomo, pretenden formar profesores. En ellas predomina el modelo del investigador especialista.


Como resultado de este modelo, el profesor que llega al Instituto para explicar Geografía e Historia, y, con un poco de mala suerte un curso suelto de Ética, se identifica a sí mismo como "medievalista", ya que, durante los últimos cinco años de su vida, la Universidad le ha insistido en la necesidad de estudiar Paleografía, Epigrafía y Numismática, Latín y Árabe para acceder a los documentos medievales (...)


Al parecer, nadie se ha puesto a pensar en el problema de identidad que sobreviene a nuestro medievalista cuando se enfrenta a una clase bulliciosa de treinta adolescentes en una zona rural o en un barrio conflictivo. El sentimiento de error y de conmiseración se apodera de nuestro nuevo profesor.


Él es un investigador, un medievalista (...) ¿por qué le obligan ahora a enseñar Historia General, que no es lo suyo, y, de paso Geografía y Ética?.Y, además, descubre horrorizado que los alumnos no tienen el menor interés por la Historia, y que temas clave de su especialidad -como elapasinante tema de su tesina- se despachan con dos párrafos en el libro de texto.
Para colmo, nuestro futuroprofesor de secundaria no sabe cómo organizar una clase, cómo lograr un mínimo orden que permita el trabajo y cómo ganarse la atención de los alumnos.
¡Qué duro resulta comprender esto a la mayor parte de nuestros profesoresde secundaria y de universidad!.
(...)
Por contra, algunos profesores consiguen estar a gusto en su trabajo, y descubren que esto pasa , necesariamente, por una actitud de servicio hacia los alumnos, por el reconocimiento de la ignorancia como el estado inicial previsible, por aceptar que la primera tarea es encender el deseo de saber, por aceptar que el trabajo consiste en reconvertir lo que sabes para hacerlo accesible a un grupo de adolescentes"
(Me quedo a medias. José M. Esteve da más pistas. En el siguiente post...)

viernes, 17 de octubre de 2008

Una asignatura olvidada.



“No sé cómo aprenderme esto”. “¿Qué diferencia hay entre moverse y desplazarse?”. El interrogatorio del niño, cansado de intentar comprender a través de un texto, terminó en la calle. “Ponte una chaqueta...Vamos a dar una vuelta.” Y salimos de casa. Rondaría el mes de abril. Los vecinos sacaban a pasear al perro. Lluna parecía galopar cada vez que su dueño le lanzaba lejos una pelotita de goma. “Cómo corre Lluna. Mira... ¡ahora se ha escondido detrás de esa planta!”. El matorral había crecido y estaba sacando hojas nuevas. Lluna giraba a su alrededor para rescatar la pelota que había caído justo en el centro del arbusto. La lección de Ciencias Naturales la terminamos apoyados en un muro mientras observábamos un hecho cotidiano. “¡Claro! El perro y la planta son seres vivos. Los animales se desplazan y las plantas no. Pero las plantas también se mueven porque crecen aunque no pueden corretear como Lluna.” ¿Y esta piedra?. “¡No!, esta piedra no está viva; sólo se mueve si algo la mueve”. Nuestra retina observaba sin obstáculos lo que una hora antes la mente hubiera tenido que reproducir en imágenes cerebrales, pasando por el filtro de la letra impresa.



Me viene a la memoria aquel programa de televisión, Todo está en los libros. ¿Todo?. Ahí caben muchos matices, fundamentalmente en los libros escolares. Los libros de texto pretenden transcribir cómo se entiende nuestro entorno con la máxima fidelidad posible. Sus autores realizan un gran esfuerzo para que su contenido pueda ser leído, comprendido y aprendido. Hace tiempo que los textos han dejado de ser un punto de referencia para convertirse en material imprescindible. Y se suman nuevas materias. Luego... más libros de texto que deben ser leídos, comprendidos y aprendidos. Los de-be-res se alargan y se ensanchan. Hay que dedicar más tiempo. Pero las horas siguen teniendo sesenta minutos y la noche llega de sopetón; el día no da para más. No da para pasear, ni leer un cuento, ni asomarse a la ventana mientras el sol se esconde despacio hasta diluirse. Los adultos nos hemos acostumbrado a que se nos coma la vida y posiblemente no caemos en la cuenta de que nuestros escolares corren pero no dan saltos de calidad. No pueden porque no hay tiempo para abonar la tierra más fértil –la infancia- y germine la semilla de la curiosidad. Wllslawa Szymborska –premio nobel polaca- la describe como un sentimiento con ojos alargados, una tensión de la atención tendida hacia lo ajeno. La curiosidad nace de ver, de observar y es el caldo de cultivo del asombro. Para asombrarnos ante lo que nos rodea hay que abrir los ojos sin cristales que empañen su belleza. Pero nuestro sistema académico está concebido como una página que se va llenando de conceptos que se instalan en el hemisferio izquierdo. En rellenar esta hoja hasta el final y demostrar que la hemos escrito correctamente ocupamos gran parte de nuestra vida. No da tiempo a buscar y encontrar tiempo para contemplar y nutrir el hemisferio derecho, el intuitivo, el que piensa con imágenes y sentimientos. Se relega a no sé qué plano las habilidades propias de este hemisferio, denominado también holístico: relaciones espaciales, formas y pautas, el canto y la música, la sensibilidad al color, la expresión artística, la creatividad, la visualización, las emociones.



Lo leí en un artículo de José Julio Perlado. "Aprendo a ver", confesaba Rilke caminando por las calles de París. "No sé por qué todo penetra en mí más profundamente y no permanece donde, hasta ahora, todo terminaba siempre. Tengo un interior que ignoraba. Así es desde ahora. (...) Aprendo a ver -repetía-. Sí, comienzo". “ Y si Cézanne es Cézanne -decía Picasso- es porque cuando está frente a un árbol mira atentamente lo que tiene ante sus ojos”. Y “Monet -dirá Cézanne- sólo es un ojo, pero ¡qué ojo!".
Tal vez sea una quimera pretender –a mí no me lo parece- que se incluya en los planes de estudio estimular la curiosidad y el asombro. Sólo se requiere ojos para ver –o manos para palpar-, silencio para absorber, un entorno que contemplar ... y tiempo. Por un precio de risa se puede fomentar un aprendizaje que no tiene precio: el enriquecimiento emocional, sensitivo e intuitivo de los más pequeños. Sería una lástima tener que cruzar los brazos y pronunciar LA FRASE: “Es lo que hay”.

miércoles, 15 de octubre de 2008

De Gregorio Marañón.


Alucinada... me he quedado alucinada leyendo "La Rebeldía" del autor citado, publicado en "El silencio creador" de Federico Delclaux.

Para docentes y no docentes, ahí van las afirmaciones del Doctor.


"Y ahora nos toca comentar la juventud y su deber fundamental: que es la rebeldía. A muchos sorprenderá -tal vez escandalizará a algunos- que consideremos la rebeldía como un deber. (...)


Cuando un ser humano marcha por la vida sin obstáculos, ya decía Santo Tomás que es necio llamarle virtuoso, por bueno que sea. Mientras no surge la piedra que cierra nuestro camino, el espíritu satánico, que todos llevamos dormido en el alma, prefiere no despertar, porque, como gran capitán que es, sólo gusta de entablar sus batallas en las condiciones más favorables.


Sólo entonces, en el trance difícil, es una virtud el ser rectamente hombre, por encima de todas las sugestiones que nos invitan a claudicar.


Y el modo más humano de la virtud juvenil es la generosa inadaptación a todo lo imperfecto de la vida -que es casi la vida entera- ; esto es, la rebeldía.


(...)


Rebelde se llama también al indócil, duro, fuerte y tenaz. Pues bien: yo agrego ahora que, en efecto, el joven debe ser indócil, duro, fuerte y tenaz.


¡Gran locura la de los que no lo comprenden así! El hombre ha nacido para ser un miebro de la sociedad y contribuir -cada cual dentro de su categoría- a la marcha unánime del organismo clectivo. Mas para ser la pieza justa del engranaje es preciso que la pieza sea forjada de antemano y que no sea utilizada mientras no adquiera la forma y el tamaño justos y el temple suficiente. Y este temple, que hará perfecto y durable el rendimiento gregario del hombre maduro, es la personalidad.


Parece paradoja, pero es lo cierto que cada ser humano será tanto más útil a la sociedad de que forma parte cuanto más fuerte sea su personalidad y, por tanto, su incapacidad primaria de adaptación.


Ahora bien: la juventud es la época en que la personalidad se construye sobre moldes inmutables. Y, además, la única ocasión en que esto puede realizarse. Toda la vida seremos lo que seamos capaces de ser desde jóvenes."


¿Demasiado dogmático? ¿No puede contemplarse una segunda juventud como una segunda oportunidad para forjarse? O a la inversa ¿es la rebeldía patrimonio exclusivo de los jóvenes? El debate está servido en bandeja. Llega de la mano de Don Gregorio Marañón.

martes, 14 de octubre de 2008

El 80 de Gracián.



Cautela al informarse.


"Se vive más de oídas que de lo que vemos. Vivimos de la fe ajena. El oído es la segunda puerta de la verdad y la principal de la mentira.


De ordinario la verdad se ve y excepcionalmente se oye. Raras veces llega en su puro elemento y menos cuando viene de lejos; siempre trae algo de mezcla de los ánimos por donde han pasado. La pasión tiñe de sus colores todo lo que toca, en contra o a favor. Se inclina siempre a impresionar: hay que tener cuidado con el que alaba, mayor con el que critica.


Es necesrio mucha atención en este punto para descubrir la intención del intermediario, conociendo de antemano de qué pie cojea. La cautela debe ser contrapeso de lo falto y de lo falso"


Interesantísima esta perla de Gracián. Muy recomendable para ilustrar el tema de la comunicación.

emisor->mensaje->receptor.

Faltan aún muchos elementos para completar el esquema básico de la comunicación humana. No hemos dicho si el mensaje es oral o escrito. Si es oral contamos con un porcentaje muy alto de éxito, teniendo en cuenta que transmitimos también con los gestos , la mirada... un 70% del total; el resto se consigue, obviamente, si compartimos el mismo idioma- el código-; si en el canal por el que discurre el mensaje no hay ruido que entorpezca la nitidez del contenido que se transmite... Con estas condiciones está prácticamente asegurada una comunicación de sobresaliente. El contexto, por aquello de las ventajas del directo, se da por supuesto ...
Entonces... ¿de qué habla Gracián? ¿A qué viene tanta suspicacia?. A algo que escapa a la cuadrícula de la comunicación; a algo que pertenece a la voluntad de decir exctamente lo que se dice; a la recta intención de intentar no filtrar en el mensaje nuestros fantasmas interiores o recibirlo con filtros sucios, opacos.
La webmaster realiza aquí y ahora una declaración de intenciones. Cuando dice blanco quiere decir blanco, sólo blanco y exactamente blanco. Para ello escoje lo mejor que sabe sus palabras, las reposa en su conciencia y las plasma. Y sólo así puede dormir tranquila. Eso es todo. A buen... pocas...
A la webmaster le gustaría que quien discrepa sea honesto y lo escriba. Así, el mensaje llega al receptor y el receptor tiene la posibilidad de explicarse.
Muchas gracias.


Iniciativas.


Hablando con una experta en temas de biodiversidad he conocido la existencia de una web completísima (www. fundacion-biodiversidad.es )en la que se incluyen iniciativas y una serie de actividades que se pueden desarrollar en el aula.


Muy interesante.

Para jóvenes

Para niños

Y multimedia

domingo, 12 de octubre de 2008

Algo de Bernhard Bueb


Es el autor de "Elogio de la disciplina". Un pedagogo que reflexiona sobre esta generación de padres permisivos que está criando a una generación de hijos consentidos en Europa. Su objetivo se resume en rebatir el "yo, todo y ¡ya!" que preconizan muchos jóvenes europeos.


Aunque parezca que no va dirigido a los docentes, no es del todo cierto. Los docentes -sufridos docentes- tienen que tragar en las aulas el resultado de la educación de muchos padres que desconocen el significado de la palabra autoridad.


Me ha gustado especialmente la respuesta a un interrogante. Una buena oportunidad para que opinen los jóvenes que frecuentan este blog. Y una autocrítica para los no tan jóvenes.



"¿Cuál es la clave del éxito que garantiza, en lo posible, el futuro de los hijos?


El principal objetivo de la educación es darles seguridad en sí mismos para que puedan emprender su camino con independencia.


Eso lo conseguimos armándoles contra los riesgos del bienestar y los medios.


¿Cómo? Dándoles mucho cariño; y con tiempo, humor y disciplina.


Los niños necesitan adultos que no eludan responsabilidades y quieran ser modelos de referencia."

jueves, 9 de octubre de 2008

"La aventura de ser maestro": El profesor novato


Todos hemos sido novatos, todos sin excepción. Para todos ha habido un primer día... un primer año, con unas dificultades muy específicas de esa época.
Así lo explica el Profesor José M. Esteve, distinguiendo al novato de Primaria del novato de Secundaria.


"Entre los de primaria el peor problema es la idealización: la formación inicial que han recibido suele repetir con insistencia lo que el buen profesor "debe hacer", lo que "debe pensar" y lo que "debe evitar"; pero nadie les ha explicado, en términos prácticos, cómo actuar, cómo enfocar los temas de forma positiva y cómo eludir las dificultades más comunes. Han aprendido conenidos de enseñanza, pero no saben cómo organizar una clase, ni cómo ganarse el derecho a hacerse oír. Así se les ha repetido hasta la saciedad a importancia de la motivación para el aprendizaje significativo: "el buen profesor debe motivar a los alumnos"; pero nadie se ha preocupado de que aprendieran de forma práctica diez técnicas específicas de motivación. (...)


Por estos caminos, al llegar al trabajo práctico de la enseñanza, el profesor novato se encuentra con que tiene claro el modelo de profesor ideal, pero no sabe cómo hacerlo realidad. Tiene claro lo que debería hacer en clase, pero no sabe cómo hacerlo. "El choque con la realidad" dura dos o trs años; en ellos el profesor novato tiene que solucionar los problemas prácticos que implica entrar en una clase, cerrar la puerta y quedarse a solas con un grupo de alumnos. En este aprendizaje por ensayo y error, uno de los peores caminos es el de querer responder al retrato robot del "profesor ideal". (...)


¿Cómo reconocer ante otros que yo tengo problemas en la enseñanza, si el "buen profesor" no "debe" tener problemas en clase?. Como señala elartículo de Fernández Cruz, la identidad profesional se alcanza tras consolidar un repertorio pedagógico y tras un periodo de especialización, en el que el profesor novato tiene que volver a estudiar temas y estrategias de clase, ahora desde el punto de vista delprofesor práctico y no del estudiante de magisterio"


No sé si esta cápsula la leerá un profesor de las características expuestas. Ojalá. Porque es un alivio que, desde la veteranía, se reconozca que estrenarse en la enseñanza lleva implícito una serie de problemas , que hay que pasarlos y con el tiempo se superan.

sábado, 4 de octubre de 2008

La aventura de ser maestro. ¿Dar respuestas o crear preguntas?


Sigo con la ponencia del Profesor José M. Esteve. Como expliqué en otra entrada, hay que dosificarla. Esta cápsula es ... definitiva para discernir el objetivo del docente. Tal vez el no docente, con la lectura de este párrafo, podrá entender el porqué de un mes de trabajo sin alumnos seguido de un mes de vacaciones. Es grande ser maestro ... en la misma medida que su labor.


El profesor debe tener conocimientos, saber transmitir conocimientos, amoldar esos conocimientos al aula y saber inducir al alumno a crear la inquietud para que sienta la necesidad de comprender esos conocimientos. Y, eso cae por su propio peso, el profesor debe tener inquietudes para poder transmitirlas y las inquietudes se sacian investigando muchas horas sobre su propia tarea. Compleja tarea, valga la redundancia...


"Hace tiempo, descubrí que el objetivo es ser maestro de humanidad. Lo único que verdaderamente importa es ayudarles a comprenderse a sí mismos y a entender el mundo que les rodea.


Para ello, no hay otro camino que rescatar, en cada una de nuestras lecciones, el valor humano del conocimiento.

*Alguien, alguna vez, elaboró los conocimientos del tema que explicas, como respuesta a una preocupación vital.

*Alguien, sumido en la duda, inquieto por una nueva pregunta, elaboró los conocimientos de un tema que mañana te toca explicar.

Y ahora, para hacer que tus alumnos aprendan la respuesta, no tienes otro camino que rescatar la pregunta original.


No tiene sentido dar respuestas a quienes no se han planteado la pregunta; por eso, la tarea básica del maestro es recuperar las preguntas, las inquietudes, el proceso de búsqueda de los hombres y mujeres que elaboraron los conocimientos que ahora aparecen en nuestros libros.


La primera tarea es crear inquietud, descubrir el valor de lo que vamos a aprender, recrear el estado de curiosidad en el que se elaboraron las respuestas.


Para ello hay que abandonar las profesionesde fe en las respuestas ordenadas de los libros, hay que volver las miradas de nuestros alumnos hacia el mundo que nos rodea y rescatar las preguntas originales obligándoles a pensar.


Cada día, antes de explicar un tema, necesito preguntarme qué sentido tiene el que yo me ponga ante un grupo de alumnos para hablar de esos contenidos, qué les voy a aportar, qué espero conseguir. Y luego cómo enganchar lo que ellos saben, lo que han vivido, lo que les puede preocupar, con los nuevos contenidos que voy a introducir".

lunes, 29 de septiembre de 2008

Respuesta a la pregunta "¿Piensan los jóvenes?"



Carmina Álvarez ha redactado un artículo de opinión. Desde la perspectiva de una chica que ha empezado su primer curso en la Facultad de Humanidades, dice y lo dice bien claro:


El fin de la historia, el fin del arte.
Últimamente he estado pensando que ya no existen los libros. Los libros como los de antes. Asistiendo a las clases en la facultad de humanidades me doy cuenta de lo que me queda por aprender. Deambulo por pasillos y aulas, entre una masa informe de gente que recibe las mismas asignaturas que yo. Les observo detenidamente y no reaccionan ante lo que el profesor dice. Paseo la mirada entre setenta y siete cabezas poco interesadas que al parecer no poseen ni una pizca de curiosidad. Son setenta y siete cerebros pasivos.


Oyen de boca del profesor: “el arte ha muerto”; lo escuchan, se lo creen. Nada más salir de los labios del sabio de turno lo interiorizan. No se preguntan al respecto. El objetivo del docente ha caído en saco roto. Oyen: “la historia ha muerto, la historia es ficción” y la única respuesta es un rotundo silencio.


Y digo que ya no se escriben libros como los de antes porque ya no hay objetivos como los de antes. Ya nada es como antes. Antes. Ese tiempo que no viví pero del que veo los frutos. Pero entre mi generación sólo hay indiferencia, son una gran cantidad de individuos sin brillo, sin distinción. Ese fulgor en los ojos, el resplandor de la inteligencia aprovechada no existe ya.


Hace unos días me dijo- un castellano, de Castilla- que la esencia del conocimiento es el desconocimiento, que saber lo que se ignora es aprender a saber. Y habló de los libros de antaño, habló del Quijote y de lo absurdo de escribir un libro que no podría ser leído, porque el ochenta por ciento de la población de entonces era analfabeta. Nos explicó cuál era el objetivo de Cervantes. ¡Un objetivo! Y ya no existen libros como los de antaño porque ya no vive gente con propósitos. Porque ahora mismo, en pleno siglo XXI, no hay un elevado porcentaje de analfabetismo pero sí de carencia de metas. Ya nadie pretende escribir enunciados rotundos, fuertes, importantes y profundos que tengan un fin que no sea convertirse en el próximo “best seller”. Sé que el arte no ha muerto, quizás debamos sólo replantearnos qué es arte.


Sé que la historia se escribe, que no es ficción, que sólo es cuestión de tiempo que alguno hable de nosotros como hablamos nosotros de nuestros antepasados, pero lo que sí sé, por penoso que sea, es que la literatura ha muerto."

viernes, 26 de septiembre de 2008

"¿Piensan los jóvenes?"


Mientras termino de releer "La aventura de ser maestro", cuelgo el útimo epígrafe de un artículo. Es de Jaime Nubiola (La Gaceta de los Negocios, 20 de noviembre de 2007).





"Resulta muy peligroso —para cada uno y para la sociedad en general— que la gente joven en su conjunto haya renunciado puerilmente a pensar. El que toda una generación no tenga apenas interés alguno en las cuestiones centrales del bien común, de la justicia, de la paz social, es muy alarmante. No pensar es realmente peligroso, porque al final son las modas y las corrientes de opinión difundidas por los medios de comunicación las que acaban moldeando el estilo de vida de toda una generación hasta sus menores entresijos. Sabemos bien que si la libertad no se ejerce día a día, el camino del pensamiento acaba siendo invadido por la selva, la sinrazón de los poderosos y las tendencias dominantes en boga.



Pero, ¿qué puede hacerse? Los profesores sabemos bien que no puede obligarse a nadie a pensar, que nada ni nadie puede sustituir esa íntima actividad del espíritu humano que tiene tanto de aventura personal. Lo que sí podemos hacer siempre es empeñarnos en dar ejemplo, en estimular a nuestros alumnos —como aspiraba Wittgenstein— a tener pensamientos propios. Podremos hacerlo a menudo a través de nuestra escucha paciente y, en algunos casos, invitándoles a escribir. No se trata de malgastar nuestra enseñanza lamentándonos de la situación de la juventud actual, sino que más bien hay que hacerse joven para llegar a comprenderles y poder establecer así un puente afectivo que les estimule a pensar."

jueves, 25 de septiembre de 2008

El factor tiempo: un breve comentario.

"Dar tiempo al tiempo, ahí está el secreto.
Y evitar calificaciones que son como apellidos, unidos al nombre para siempre:distraído, no se entera,va a la suya, no sabe lo que es trabajar...
Y profesores: se lo comen, va de colega y no conseguirá nada, no quiere tener problemas...
Tiempo al tiempo.
Podría escribir una lista larga larga de profesores excelentes que al comienzo no apuntaban maneras, y de alumnos magníficos profesionales hoy, que en su momento no daban un palo al agua.
Lo dicho: tiempo al tiempo"

(Mireia Lodroño)

miércoles, 24 de septiembre de 2008

La aventura de ser maestro. El factor tiempo.


Estoy leyendo una ponencia del Profesor Dr. José M. Esteve. El título: "La aventura de ser maestro" (XXXI Jornadas de Centros Educativos. Pamplona , 4 de febrero de 2003).


Igual alguien me toma por loca si confieso que me emociono con su lectura. Pues sí, me emociono. Es un ensayo escrito para que sirva, para que sea útil. Ni un atisbo de lucimiento personal, ni una alusión a tópicos desgastados.


Me lo ha pasado Mireia Lodroño y creo que no debo quedármelo para mí. Pero es suficientemente largo como para transcribirlo entero y de una atacada. Así que lo voy a ir dosificando, como las perlas de Gracián. Y empiezo ... por el principio ... por los inicios de este insigne profesor.


"Como casi todo el mundo, yo me inicié en la enseñanza con altas dosis de ansiedad; quizás porque, como he escrito en otra parte, nadie nos enseña a ser profesores y tenemos que aprehenderlo nosotros mismos por ensayo y error. Aún me acuerdo de mi primer día de clase: toda mi seguridad superficial se fue abajo al oír una voz femenina a mi espalda: "¡Qué cara de crío. A éste nos lo comemos!". Aún me acuerdo de mi miedo a que se me acabara la materia que me había preparado para cada clase, a que un alumno me hiciera preguntas comprometidas, a perder un folio de mis apuntes y no poder seguir la clase... Aún me acuerdo de la tensión diaria para aparentar un serio academicismo, para aparentar que todo estaba bajo control, para aparentar una sabiduría que estaba lejos de poseer...


Luego, con el paso del tiempo, corrigiendo errores y apuntalando lo positivo, pude abandonar las apariencias y me gané la libertad de ser profesor: la libertad de estar en clase con seguridad en mí mismo, con un buen conocimiento de lo que se puede y no se puede hacer en clase; la libertad de decir lo que pienso, de ensayar nuevas técnicas para explicar un tema, de cambiar formas y modificar contenidos.


Y con la libertad llegó la alegría: la alegría de sentirme útil a los demás, la alegría de una alta valoración de mi trabajo, la alegría de haber ecapado a la rutina convirtiendo cada clase en una aventura y en un reto intelectual"







domingo, 21 de septiembre de 2008

Mireia Lodroño aclara qué es comprender. Gracias.


Comprender es :

empezar a ejercitar el pensamiento,

hacer propio ese conocimiento,

relacionarlo casi inconscientemente con lo ya comprendido,

tener visión crítica ,

disentir si es necesario,

desarrollar aquel concepto yendo muuucho más allá de lo que nos han dicho en clase...


En fin.
Tuve un profesor de Filosofía que nos decía en clase: "Señores, quien bien concibe, bien pare".

Pues eso.

El profesor era aragonés, sí.

jueves, 18 de septiembre de 2008

El 68 de Gracián




Transcribo un párrafo:

"Hacer que comprendan. Es más importante que hacer recordar."



Con permiso de Gracián, me detengo aquí . Recordar y comprender... equiparable con la epidermis y la dermis. Una enseñanza epidérmica sólo llega a un sentido interno, pero sentido al fin y al cabo: la memoria. La memoria es semejante a un almacén de imágenes que, como la fotografía, amarillea con el tiempo. Es necesario taspasar ese umbral , penetrar en el intelecto. Si no, cualquier rato, tomando el sol ... nos quemamos y nos pelamos. Y de aquella epidermis sólo queda un vago vestigio.


Penetrar en la dermis del conocimiento. Los que tenemos enfrente deben conseguir ir más allá de la imagen, de la envoltura. Comprender. Luego la actitud del enseñante es obvia: hacer inteligible la materia sin renunciar a la excelencia. ¿Encaje de bolillos? Nadie ha dicho que sea sencillo. Ser educador no es sencillo. Es , ni más ni menos, aquél que tiene en sus manos la posibilidad de que el otro sea ignorante...o no; que el otro tenga recursos para avanzar en el conocimiento... o no; que el otro se ilusione con seguir avanzando... o no.


Disculpen una incursión que ejemplifica. Principio de curso. Materia de esas que se repiten cada año . Un alumno interviene: "¿Podría volver a explicarlo?. No lo he entendido". Respuesta: "Ya deberías saberlo. Se dio el curso pasado" ¿Y?. Probablemente, un alumno reservado... tímido... no volverá a preguntar más. Y se quedará con una laguna por un hecho puntual y desafortunado.


Es cierto que un alumno preguntón rompe el ritmo de una clase explicativa. El arte del docente-la docencia debería alcanzar la categoría de arte-es saber discernir entre una duda real y la actitud de un alumno que se dedica a reventar las clases.


Una duda real, auque sea personal, puede resolverse en el momento porque se intuye que puede ser una duda general. O puede resolverese al final de la hora de clase. Pero jamás podemos dejar a un alumno con la duda. El alumno está en clase para aprender. Si no, con el libro de texto que ha costado el ojo de la cara y medio del otro sobraría y bastaría.
...
Suavizo con una "enmienda" a modo de postdata. Todos, algunos más que otros, hemos caído alguna vez en ese error; por cansancio, por rutina, por bloqueo, por... Lo fundamental es saber que es un error. Ahí arriba figura esa mano que agarra unas flores. Metafórico. Pasamos a pasiva. Flores que son agarradas por una mano ... y añadimos... por una mano que necesita aprender cómo agarrarlas y qué es exactamente lo que agarra.














martes, 16 de septiembre de 2008

¿Caben los diferentes?


No es un tema marginal. Cada vez hay más. Y no hay suficientes herramientas.


Un viejo artículo. No soy capaz de releerlo sin sentir una punzada en un lugar indeterminado.


“Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son”. (Lincoln) .


Y a partir de ahí, a partir del momento en que el ser humano se asoma a la vida, tiene la posibilidad de serlo todo o no ser nada. De aprovechar el impulso de la marea alta o dejar que las olas mueran a sus pies. No, no se trata de tener “suerte”; la “suerte” no existe. Existe el tesón, la constancia, el trabajo, la lucha. Si a eso le llamamos suerte, pues bendita suerte la que llena nuestras manos de infinitas capacidades para hacer con ellas lo que libremente decidamos. Como el barro informe en manos del alfarero, podemos moldear una y otra vez hasta que de nuestros dedos se deslicen las figuras más bellas... o por el contrario, darnos por vencidos y lanzar nuestras capacidades al vacío.


Pero...¿qué pasa con los “diferentes”?, ¿con los que no cumplen los parámetros para ser considerados disminuidos psíquicos, físicos o sensoriales?. ¿Qué sucede en los casos de trastornos de la personalidad en los que las capacidades intelectuales no se ven afectadas?. ¿ con los que no encajan en una escuela “normal”(porque no encajan, por mucho que nos empeñemos), ni les corresponde ir a una escuela “especial”?.
¿ Les hacemos un hueco, los metemos a presión, con “calzador” y procuramos que molesten lo menos posible? Es para nota si además procuramos que no sean molestados. De todas formas, no nos engañemos; son molestados, ridiculizados, humillados en público, marginados (no vaya a ser que distorsionen el buen ritmo de los “normales”). Los “diferentes” interesan poco porque invertir en su educación no compensa .¿Qué servicio prestarán el día de mañana?. No, evidentemente no serán productivos, ni competitivos. Con mucha “delicadeza” los apartamos un poco, después los arrinconamos y más tarde nos olvidamos -¡qué alivio!- para, finalmente abandonarlos a su suerte.


Me temo que vivimos en una sociedad de modelos preconcebidos y “ellos”, los más débiles, no son útiles. Ellos no han tenido “suerte”. Con las manos casi vacías y unos dedos torpones a ellos las figuras les salen poco agraciadas. No llegan a ser deformes...pero ¿a quién le interesa adquirirlas si no las podríamos colocar ni siquiera en un estante de chiringuito de feria?

Echo mano de unas palabras del humanista por excelencia de nuestro siglo, Juan Pablo II: “Si falta la caridad todo será inútil”.La caridad es universal y tiene que manifestarse en cada ser humano. “Nadie puede ser excluido de nuestro amor.”

Afortunadamente, los padres de los “diferentes”, a base de sufrir, se les ha ensanchado la capacidad de amar. Dios les dé larga vida . Hoy por hoy, son el único ámbito en el que estos seres tan especiales como entrañables son aceptados, queridos por el mero hecho de que son , de que existen.