viernes, 31 de octubre de 2008

"Amor al riesgo"


Buscaba una respuesta a una pregunta de un estudiante preocupado, que aún deshoja la margarita. Y se ha quedado con la margarita en las manos, sin ninguna hoja y con el interrogante intacto.

Buscaba una respuesta sólida y alejada de la compraventa de lo que vale lo que vale porque pesa. Y pesa porque sólo hay una balanza.

Buscaba algún argumento que no tenga que ser contrastado con argumentos de otros, extraños a uno mismo.

Buscaba un planteamiento que diera calor aunque no brille.


He encontrado unas pinceladas del pintor Joan Miró. ¿Te sirve para componer tú mismo el argumento de tu vida?






"Ir de mejoramiento en mejoramiento, en el sentido externo de la palabra, es ir hacia una pura decadencia. Por donde hay que ir perfeccionándose es por dentro, a pesar de que ello comporte, como sucede con frecuencia, un fracaso exterior.




Considero que para hacer algo en el mundo se ha de sentir amor al riesgo y a la aventura y, sobre todo, saber prescindir de eso que el pueblo y las familias burguesas llaman "porvenir".




(...) El hombre siempre irá abriendo nuevas puertas; lo importante es saber a dónde conducen esas puertas. Y luego tener la fuerza para emprender el camino que se vea desde ellas"



Sencillez (Joan Miró)


¿Demasiado descabellado?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me da que Tarraco es demasiado pequeña o que hay demasiada gente opinando en cuanto a "tu estudiante".

Saber prescindir del "porvenir" es algo muy arriesgado. Yo prescindí de él y soy muy feliz, a ratos.

En algunos momentos, los más duros, me arrepiento de haber deshojado la margarita y me pregunto qué vida sería la mía si hubiera elegino el otro camino, más fácil, más cómodo, más de otro.

No era mi camino, Sunsi, o sí. ¿Quién sabe?. Hay momentos muy dolorosos en la vida en los que nos arrepentimos de nuestras elecciones. Pero hay que seguir adelante.

A tu estudiante, que sea feliz haga lo que haga. Eso es lo importante.

sunsi dijo...

Fíjate , Patricia, que dices... "yo prescindí de él y soy muy feliz" (a ratos, que eso ya se sabe. Nunca nadie es feliz del todo y siempre) y añades que elegiste un camino tuyo, no de otro.

Perico los palotes, el estudiante de la pregunta, creo que se quedaría con este comentario.

Es un consejo sincero, cálido como la chimenea que añoras.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Sinceramente, no sé si fui yo quien eligió el camino o si las cosas vinieron así, sin forzarlas, poco a poco.

La cuestión es que siempre es preferible arrepentirse de haber comido que de no. A lo menos, le has metido un bocado a la vida. Te podrá gustar más o menos, pero no te has quedado con las ganas, que esto siempre mortifica mucho.

Saludos, Tarraco.

sunsi dijo...

Ahí, ahí. El bocado. ¿De calamares? Y con un palmo de narices a quien no come ni deja comer.

Anónimo dijo...

La mayoría de las veces jugamos con las cartas que nos tocan.

Unas veces, acertamos con nuestras decisiones; otras, nos equivocamos.

En general, nuestros errores nos alcanzan siempre; si tenemos suerte, aprendemos de ellos.

Lo fundamental, creo yo, es afrontar la decisión tomada y no mirar atrás con ira o amargura.

Por otra parte, no creo que la felicidad sea un fin en sí mismo, un objetivo, más bien, un camino y un estado del espíritu.

sunsi dijo...

Buenas, Jaimita. Te echaba de menos. La felicidad, un resultado, un boomerang. Cuanto menos piensas en ella, mejor te va.

Las cartas que nos han tocado. No tenemos otras. Y habrá que jugar. Quien no juega no se equivoca nunca, pero nunca gana.

Ha salido el sol, por fin. Menudo fin de semana.

Anónimo dijo...

Bueno, pues ya he vuelto.

Estaba deglutiendo panellets, hijos, cabreos, cansancios, ensimismamientos ...........

Pero, no temas, soy como las maldiciones (o las pesadillas o los criminales) siempre vuelvo al lugar del crimen.