miércoles, 15 de octubre de 2008

De Gregorio Marañón.


Alucinada... me he quedado alucinada leyendo "La Rebeldía" del autor citado, publicado en "El silencio creador" de Federico Delclaux.

Para docentes y no docentes, ahí van las afirmaciones del Doctor.


"Y ahora nos toca comentar la juventud y su deber fundamental: que es la rebeldía. A muchos sorprenderá -tal vez escandalizará a algunos- que consideremos la rebeldía como un deber. (...)


Cuando un ser humano marcha por la vida sin obstáculos, ya decía Santo Tomás que es necio llamarle virtuoso, por bueno que sea. Mientras no surge la piedra que cierra nuestro camino, el espíritu satánico, que todos llevamos dormido en el alma, prefiere no despertar, porque, como gran capitán que es, sólo gusta de entablar sus batallas en las condiciones más favorables.


Sólo entonces, en el trance difícil, es una virtud el ser rectamente hombre, por encima de todas las sugestiones que nos invitan a claudicar.


Y el modo más humano de la virtud juvenil es la generosa inadaptación a todo lo imperfecto de la vida -que es casi la vida entera- ; esto es, la rebeldía.


(...)


Rebelde se llama también al indócil, duro, fuerte y tenaz. Pues bien: yo agrego ahora que, en efecto, el joven debe ser indócil, duro, fuerte y tenaz.


¡Gran locura la de los que no lo comprenden así! El hombre ha nacido para ser un miebro de la sociedad y contribuir -cada cual dentro de su categoría- a la marcha unánime del organismo clectivo. Mas para ser la pieza justa del engranaje es preciso que la pieza sea forjada de antemano y que no sea utilizada mientras no adquiera la forma y el tamaño justos y el temple suficiente. Y este temple, que hará perfecto y durable el rendimiento gregario del hombre maduro, es la personalidad.


Parece paradoja, pero es lo cierto que cada ser humano será tanto más útil a la sociedad de que forma parte cuanto más fuerte sea su personalidad y, por tanto, su incapacidad primaria de adaptación.


Ahora bien: la juventud es la época en que la personalidad se construye sobre moldes inmutables. Y, además, la única ocasión en que esto puede realizarse. Toda la vida seremos lo que seamos capaces de ser desde jóvenes."


¿Demasiado dogmático? ¿No puede contemplarse una segunda juventud como una segunda oportunidad para forjarse? O a la inversa ¿es la rebeldía patrimonio exclusivo de los jóvenes? El debate está servido en bandeja. Llega de la mano de Don Gregorio Marañón.

17 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo supongo que si eres rebelde, lo eres. Y si no lo eres, no lo serás jamás. No puedes obligar a un -¿cómo llamarlo?- conformista que se oponga a lo que se le dice, ni le puedes pedir a un "alma" rebelde que no lo haga.

Ahora bien, la rebeldía, como todo, tiene que tener una base. Ser rebelde, sin más, no lleva a ninguna parte, excepto a esa en la que sólo se forman conflictos.

Aún así es peor no serlo, ser conformista. No tener la fuerza interior suficiente como para hacerse valer, entre otras cosas, es un insulto al ser humano.

De todas maneras, reitero lo dicho. Se nace rebelde y se muere rebelde. No sólo es cuestión de juventud. La pena es que ahora mismo ser rebelde es ser maleducado.

Un beso!

Carmina.

sunsi dijo...

Creo que la historia tiene dos direcciones. Por un lado la rebeldía propia de la juventud que Marañón la ensalza como una virtud. Empiezas a descubrir qué eres , a dónde quieres llegar y chocas, muestras tu discomformidad.Es el omento de la forja.

El rebelde sin causa lo dejamos de lado porque es lo que tú comentas; no tiene base. Es el pataleo por el pataleo.

Pero luego existen personalidades que tienden a la rebeldía, a confrontar, a no doblegarse. No creo que esté sujeto a una edad determinada. También es cierto que con los años se aprende a moderar los impulsos, a dulcificar el tono, a encontrar el momento adecuado ... pero poco más. El rebelde sufre mucho. Le bulle la sangre y es incapaz de irse a dormir sin haber enseñado sus cartas. Al rebelde le viene bien de cuando en cuando echar un vistazo a virtudes teologales como la caridad, virtudes cardinales como la prudencia y, si me lo permites, invocar al Espíritu Santo para ser merecedor de uno de sus frutos: la mansedumbre (¿recuerdas todas esas cosas que se explicaban en clase de religión?). Siempre viene bien revisar el Compendio del Catecismo. ¿Se nota que hoy he dado catequesis de confirmación? Catequesis a adolescentes. Con esos ojos que escrutan , con una pregunta siempre en la punta de la lengua.
Ya. No te canso más. Que por la noche es cuando empiezo y no acabo.

Besiños

Anónimo dijo...

jajaja que va sunsi, me encanta! ;)

Tienes toda la razón, lo pensaré detenidamente a ver si llegoa algo.

un saludo!

Anónimo dijo...

Me entusiasmó el tema de entrada de hoy .
No estoy de acuerdo con la idea de la "rebeldía como deber" tal como dice Delclaux, pero veo que soy un punto rebelde- bastante a veces- y eso ¿quiere decir que mantengo el fuego sagrado de una juventud cada vez más lejana en mi caso?
Dios, qué alegría

sunsi dijo...

Mireia , ya ves... por aquí anda Carmina pensando y escribiendo.

El artículo de Gregorio Marañón es muy pam pam. Y no estoy demasiado de acuerdo. Ese puntito de rebeldía ( o puntazo) creo que viene en el lote de la personalidad de cada uno. Recuerdo el apartado de psicología de las clases de Filo. La combinación de activo-no activo,emotivo-no emotivo, primario-secundario. Era divertido porque te autoanalizabas y decías "Yo soy... apasionada, sentimental, colérica, flemática, amorfa, apática..." Claro que luego llega el tiempo, que transcurre quieras o no, y muchos aspectos de la personalidad se tamizan. Te diría como el anuncio:"Por ti no pasan los años". Ahora caigo por qué te ha hecho ilusión la entrada.
Una pregunta
¿Se puede vivir en una eterna juventud? ¿La eterna juventud es compatible con ir madurando hasta llegar a ser un adulto responsable? ¿Un adulto responsable puede nacer y morir rebelde? That is the question...

Anónimo dijo...

La juventud es un hecho biológico; la rebeldía, un estado del espíritu.
La EDUCACION las armas que nos permitirán encajar, a modo de puzzle, nuestros espíritu y el mundo que nos rodea.
Seremos sabios el día que nuestro espíritu haya sido educado (y templado) mediante el ejercicio de las virtudes (teologales, cardinales.......)
En mi caso: cada vez menos joven, bastante más inmadura d elos que me gustaría (ergo, poco "encajada") y luchando afanosamente para practicar, cuanto menos, alguna de las virtudes. Para nada me acerco a la mansedumbre.

sunsi dijo...

La juventud... un hecho biológico con grandes dosis de rebeldía. Al menos esto es lo que compruebo en la mayoría de los adolescentes. Estoy de acuerdo contigo en todo lo demás. Un estado del espíritu que con LA EDUCACIÓN se suele encauzar y ha dado lugar a grandes personajes de la historia:filósofos, estadistas, teólogos, literatos...
Supongo que lo de encajar lo dices por la canción de fondo. Dudo que algún día podamos encajar todas la piezas de nuestro puzzle. Como mucho, intentarlo que ya es mucho y valga la redundancia. Pero yo creo que el Creador las tiene todas contadas y te chiva de cuando en cuando dónde hay que colocar alguna que anda suelta.

Me hace gracia lo que dices de la mansedumbre. Ayer lo repasé para la catequesis de confirmación. Un fruto del Espíritu Santo. Dime de qué hablas y te diré de qué careces... Por eso la cito. Y admiro a las personas rectas, ponderadas, caritativas ... No creo que la mansedumbre esté reñida con la rebeldía. Pero el espíritu rebelde tiene que emplearse a fondo para domarlo. Mansedumbre. Ojalá.

Gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

De nada.

Efectivamente, la mansedumbre no necesariamente esta reñida con la rebeldía.

Ambas, en tanto cualidades, reflejan distintos aspectos del espiritu educado (en el sentido más amplio del término).

La mansedumbre, la íntima convicción del que no necesita que sus creeencias, opiniones, etc... prevalezcan, destaquen, se publiquen, en todo caso.

La rebeldía, el no permitir que las convicciones decaigan frente a lo establecido, lo correcto, el sentido imperante.

El manso/rebelde no cae en dogmatismos, ni en posturas maniqueístas y mantiene su postura con rectitud, honestidad y respeto.

Un objetivo en el proceso de madurez y de formación (sie bien no el único)

Saludos

sunsi dijo...

Jaimita:
tú eres EDUCADORA. Es una intuición y ,en todo caso, un piropo.

Gracias por tu aportación. Ten por seguro que me la voy a tener que leer más de una vez. Hoy proceso con lentitud y dices muchas cosas importantes con pocas palabras.

Saludos

Anónimo dijo...

Con permiso de los blogueros y la webMaster.

Buenaaaas Mireia!!

Después de liarnos para que comentáramos en este blog tan "pro", menos mal que has vuelto a aparecer. Ya pensábamos que habías escurrido el bulto...

Petons

¿Para cuándo otra comida de esas...? Sunsi, también contamos contigo.

sunsi dijo...

Ahí, ahí. Que se prodiga poco...
Qé va, pobreta Mireia. E.J, Tarraco & company...en la anterior entrada suelta unas buenas parrafadas. Pero como autoridad que es en la temática esta del blog pro... se dosifica.

La patata caliente para ti, Mireia, que tu club de fans te reclama.

Anónimo dijo...

E.J., Tarraco: ¡Qué alegría encontraros. Mi impericia informática hace que la intuición no funcione. Nos seguiremos leyendo.La vida me ha llevado lejos de este ordenador desde hace unos días y no he podido estar al loro de lo que ocurría. Intentaré recuperar el tiempo.

Jaimita: Qué alegría esa inteligente aportación. Solo una pega: me desconcierta el seudónimo.¿Se debe a que eres rebelde a tope o que ejercitas a conciencia la mansedumbre? Besos

Anónimo dijo...

Mireia, Jaimita hace ambas cosas. jaja, te lo digo con conocimiento de causa.

Un saludo.

Anónimo dijo...

¿No te digo yo?
Katt guapita: qué bien si simplemente me hubiese quedado alabando "la inteligente participación"

¿Estás contenta en la Pompeu?

sunsi dijo...

"Te lo digo con conocimiento de causa"... Carmina, ¿qué conocimiento tienes de la tal causa?. ¿Es que tú las practicas ambas dos o conoces a jaimita?

Es que ahí sí que me he perdido...

Anónimo dijo...

Mireia: contentísima! Me empiezo a adaptar.

Sunsi: la conozco jiji

un besooo

sunsi dijo...

Es apasionante mantener al personal con el interrogante. Me salió un pareado sin pretenderlo.

Besos y a por los finales... más apasionante todavía.