lunes, 27 de octubre de 2008

La aventura de ser maestro. La más arriesgada...¿utópica?

Tanto que resulta inaccesible.
Por lo menos en los tiempos que corren porque hay que correr.
Correr, que se escapa el tren de lo curricular y aún así se escapa siempre.
Y de curricular en curricular, de curso en curso, se nos olvidó pensar y sentir que se piensa y pensar que estamos sintiendo y ponernos las botas absorbiendo lo que entra por los poros y filtrándolo hasta que llegue y nutra nuestras neuronas.
No hay tiempo.
Sólo hacemos eso: correr
"El camino y la meta me los marcó Unamuno en una necrológica de Giner de los Ríos, leída por azar en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza: "Era tan hombre y tan maestro, y tan poco profesor -el que profesa algo-, que su pensamiento estaba en continua y constante marcha, mejor aún, conocimiento... y es que no escribía lo ya pasado, sino que pensaba escribiendo como pensaba hablando, pensaba viviendo, que era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir".
Era su vida pensar y sentir ya hacer pensar y sentir...".
Miguel de Unamuno y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir; ambas cosas juntas.
Muchos colegas coinciden en este punto. Mª Carmen Díez, desde la escuela primaria, expresa así su visión actual de la enseñanza: "ahora entiendo la escuela como un sitio adonde vamos a aprender, donde compartimos el tiempo el espacio y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secretomagnífico.
Fernando Corbalán, un profesor de secundaria, tras hablarnos de que en clase tenemos que divertirnos, buscar el ansia de saber y propiciar una atmósfera de investigación concluye:
(cómo me gusta esta reflexión...) "Y no se piense que sólo se abre la mente a los alumnos. También el profesor se expande y se llena de nuevos matices y perspectivas más amplias, y funciona la relación enriquecedora en los dos sentidos."
(Profesor Dr. José M. Esteve)
Profesor. STOP. Urgente entrevista con usted. STOP. Necesito volver a creérmelo. STOP.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Sunsi, si consigues la entrevista, me voy contigo.

sunsi dijo...

Por supuesto. Contaba con ello.

Me está pasando algo que temo... no es la primera vez. Me asfixia el sistema. Porque el sistema asfixia la vida de mis hijos.

Hoy le he preguntado a mi hija María. "¿Alguna vez, aunque sólo fuera un instante, has pensado "me encanta esto que están explicando... ojalá tuviera tiempo para ampliarlo"?" Se me ha quedado mirando, perpleja, como si yo fuera marciana.

La respuesta es obvia: "No, mamá". Estudia para el examen y estudia para el examen.

No soy Don Quijote para luchar sola contra molinos ¿de qué eran los molinos?. Sólo puedo mirarlos y decirles "Haced lo que podáis , esforzaos... nada cae en saco roto". Pero la pena me invade. No saben nada que llene el espíritu, que les ayude a sacar agua de los pozos que puedan encontrarse en la vida.

María lleva tres fines de semana sin apenas levantarse de la sila. Y no le ha ido bien. Es buena. Lo sé porque soy su madre y soy del gremio. Pero puede mandarlo todo al carajo.

Disculpa, Patricia... Ya ves. Tener hijos conlleva también esto. Ellos sufren y tú (aunque haces un esfuerzo titánico para que no se note) sufres el doble.

¿Vale la pena?

Anónimo dijo...

Sunsi... lo de los hijos yo nunca lo he visto claro, por eso no los he tenido todavía. Será que pienso demasiado y, sinceramente, veo demasiado sufrimiento y pocas alegrías.

Me parece que hoy estás de bajón.

sunsi dijo...

No, no, Patricia...que los hijos dan muchas alegrías, de veras.

Es que he tenido un mal día. Y como el arte del disimulo no lo domino... se me nota a una legua.

También tiene mucho que ver con la forma de ser. El sufrimiento es proporcional a las alegrías. Y sufrir es una forma de amar. No es posible abstraerse de sus pequeñas luchas, sus descubrimientos, buenos y no tan buenos.Pero todo esto es ¡la vida!. Y, aunque pueda parecer paradógico, la familia es el único lugar donde te sientes feliz y puedes hacer feliz sin que exista un motivo. No me imagino la vida sin ellos (Sin él y sin mi tropa)

Gracias por estar ahí, a estas horas.

Un beso

Anónimo dijo...

Sunsi, el sistema nos asfixia a todos. ¿Tú aprendiste algo en la Uniiversidad?. Porque yo más bien poco. Y cuando acabé estuve tres años, tres, sin leer un libro ni una revista ni nada. Acabé saturada de estar leyendo hasta cuatro libros a la vez (algunos bastante peñazo como el infumable Viaje a Turquía). Lo único que quería era respirar aire fresco, todo el día en la calle...

Creo que te pasa algo así. A uno de mis chavales también. Le están hartando. Antes quería ir a la Universidad, ahora dice que la ESO y un módulo, que es absurdo dejarse la juventud para luego no tener salidas profesionales. Y encima tiene razón.

No es bueno lo que está pasando. Al final veo las universidades vacías; ya está pasando.

sunsi dijo...

Mira por dónde has sacado un tema que habría que abordar en serio. ¿Qué es un universitario? ¿Qué cualidades debe tener un universitario?. Habrá que retroceder en el tiempo y volver a las raíces, a las épocas en las que la universidad era el ámbito donde se investigaba, el "templo" del saber.

La universidad parece que es el final del recorrido , la meta de los que pasan por la escuela, cursan la ESO y el Bachillerato. Y no. La universidad (no es elitismo intelectual) es el principio y no todos reúnen las condiciones.

Es un buen tema. En algunos sectores resulta incluso vergonzoso que un hijo no estudie una carrera. "Pobre... no da para más" Y eso sí es elitismo intelectual.

Un abrazo, Patricia. Gracias por platicar conmigo. Resulta relajante y estimulante.

Anónimo dijo...

¡Qué ritmo lleva este BLOG!

Por si te sirve de algo, Sunsi, yo también te habría mirado como si fueras marciana si me hubieras hecho esa pregunta en su momento. Pero, en mi caso, me hago muchas más preguntas ahora que estudiar ya no es una obligación. Quizá por eso, porque ya no lo hago por obligación. Quizá porque cuando sales con el titulito universitario debajo del brazo sales también con la sensación que no sabes nada de nada. Quizá, no lo sé.

Saludos!!!

Por cierto, a todos nos ha ido mal en las preevaluaciones, sobretodo en Bachillerato. En algunos casos porque ¡Dios, qué pereza estudiar después de meses sin hacer nada!; en otros, porque vaya tela con la Física de 1r de BAT después de la de 4rt ESO o porque.... "es mejor que no se confíen con buenas notas en la preevaluación" oleeeee sí señor que si aprobamos dejaremos de estudiar el resto del curso JA!!!!

sunsi dijo...

Tarraco... de lo que leas que he escrito entre ayer y hoy... no hagas mucho caso. Es fruto de un arrebato de intesidad docente-enseñante-educadora. Que ya me lo dice mi madre, que todo me lo tomo muy a pecho, que tengo que distanciarme ante determinadas situaciones y contar hasta mil.

Dicho lo dicho, Tarraco, yo ya debía de ser marciana en el BUP. Había asignaturas que me gustaban y recuerdo incluso haber ampliado algún tema de litertura.

Ya veo que te sabes los truquillos de los profes en las pre- .Igual me equivoco y soy más ingenua que un cubo. Pero pienso que el tema es mucho más sencillo.

Vamos a por el proceso. El profe explica ; el alumno estudia ( o no); luego viene el examen; después el profe corrige sumando lo que sacas en cada preguntita... y listo. Porque tal vez estás frente a un alumno que no conoces de nada y resulta que ¡oh, cielos! ¡milagro! ha estudiado y se ha creído aquello de que las matrículas se sacan en septiembre. Y el profe, que no tiene más datos que el susodicho examen pues de lo que ha de hacer caso es del hecho objetivo, osease, el susodicho examen.

¿Qué opinas? De veras que me interesa mucho tu punto de vista sobre el proceso de la pre. El tuyo y el de E.J. ... que es una delicia leerla.

Anónimo dijo...

Nuestro país es inculto y, además, piensa que la reflexión intelectual, el pensamiento crítico, en suma, todo aquello que es el resultado de la FORMACION y de la CULTURA, es sospechoso.

Además, nuestro sistema educativo se orienta hacia la cantidad, no hacia la calidad.

Se priman los resultados, la estadística, no el contenido.

Por otra parte, el aprendizaje requiere esfuerzo, disciplina, tenacidad.

Ninguno de ellos son valores que el conjunto de nuestra sociedad perciba como positivos, antes bien, la idea es que propenden a perpetuar un modelo ideológico obsoleto y reprobable.

Es, pues, difícil que los jóvenes perciban el aprendizaje, la adquisición de saber, como la herramienta que les puede convertir en mejores personas.

En ocasiones, surgen genios docentes; excelentes profesores que ejercen su labor inasequibles al desaliento.

En ocasiones, surgen alumnos que son capaces de trascender a la monotonía del aprendizaje y descubren todo un mundo que amplía sus froteras, que les hace in- terrogarse sobre sí mismos y, por tanto, sobre los cómos, los por qués, los cuándos.

En ocasiones, se alinean los astros y los planetas y surge un milagro: el colegio, la universidad, adquieren valor intrínseco, nos permiten APRENDER A FORMARNOS, A QUERER MAS, A SER MAS.

Y conste que no creo que la obtención de un título sea garantía de formación, también hay analfabetos funcioales en las aulas universitarias.

Pero sí creo que es necesaria la curiosidad y la disciplina, encontrar a nuestro Unamuno particular.

Y sobretodo, nunca, jamás car en la cursilería de la autocomplacencia.

sunsi dijo...

Jaimita... total. ¿Te puedo pedir un favor? ¿Puedo utilizarlo para el siguiente post? Me hubiera gustado escribir exactamente ESTO. Porque pienso exactamente ESTO. Cuando te vea te diré algún alumno y algún profe que responden a tu descripción.

Saludos

Anónimo dijo...

Cuando quieras.

sunsi dijo...

Gracias.¿Firmo con el nombre de Jaimita?

Anónimo dijo...

¿Tú que crees?

sunsi dijo...

Que si te llamas Jaimita, pues jaimita. Lo subo ahora