domingo, 31 de agosto de 2008

El 125 de Gracián:

dice...

NO SER UN REGISTRO DE FALTAS AJENAS

"Ocuparse de las faltas ajenas es señal de tener maltrecha la fama propia.

Algunos querrían disimular, si no lavar, las manchas propias con las de otros; o se consuelan, que es el consuelo de los necios.

A éstos les huele mal la boca, porque son los albañales de las ruines inmundicias.

En estos asuntos el que más escarba más se enloda.

Pocos se escapan de un defecto personal, hereditario o no.

El prudente debe huir de ser un registro de faltas ajenas.

Así no será una aborrecida lista negra, viva, pero inhumana"

Como puede observarse, eta “perla” encaja en cualquier posición de poder... cuando el poder no se entiende como un servicio a la persona.

En otra entrada mencioné esas medallas ajenas que nos podemos colgar como propias. En este caso, estar en las alturas puede llevarnos por un peligroso plano inclinado, hasta tocar fondo. Y acabar con un traje sucio, atiborrado de lamparones que hemos creído ver en el docente que pertenece a la clase-tropa. Hago hincapié en hemos creído ver por lo que sigue.

Si recuerdan aquellas cuatro nociones de literatura en las que aprendimos los puntos de vista de la narración, se entiende mejor. El que ocupa una posición desde arriba no es un narrador omnisciente que crea un personaje y lo conduce con unos hilos invisibles hasta el final de la novela. El narrador omnisciente conoce todo de su personaje... porque lo ha creado. En la vida real nadie puede asumir este papel. Nadie conoce la intención de un acto humano. Nadie puede robar la conciencia de nadie ni forzarla. Nadie puede, basándose en una indumentaria, en un gesto, en algunos detalles insustanciales e inconexos, emitir un juicio de valor. "No juzguéis y no seréis juzgados"

El que está arriba no puede, no debe ser narrador. Es un lector al que, además , le compete hacer un comentario de texto. Pero primero hay que leer, si es necesario dos veces... también la letra pequeña. Tiene frente a él un panorama que le exige una responsabilidad que puede incluso quitar el sueño. Entre ellas, una de las más importantes es cuidar al docente que, en definitiva, es el que se hace cargo del aula. Ello conlleva fomentar un clima de confianza, de camaradería, de refuerzo positivo. El educador se crece con las palabras de aliento y puede romperse cuando sólo se le cita para que rinda cuentas de los defectos captados a vista de pájaro.

El que está arriba es una pieza clave. De su buena o mala gestión, del trato que da a su plantilla, depende muchas veces el buen funcionamiento de una escuela.


“El prudente debe huir de ser un registro de faltas ajenas”.
En este punto seguiría con la bondad y la presunción de inocencia. Lo dejo para otro rato.

5 comentarios:

mireia dijo...

Qué bien sabes explicar las cosas. Yo no tengo ni idea de lo que es un director de empresa, ni un director-lider, ni un director asertivo.
Pero sí tengo claro que si uno se siente libre y puede expresar las cosas como las ve, y se toma nota de sus disidencias para mejorar la cosa,y... pues "trabaja mucho, trabaja bien, trabaja en servicio de los demás" como dice Gerardo Castillo.
¿Qué no soy realista? ¡Yo que sé!

sunsi dijo...

Disiento, con perdón. Porque la persona que comenta sabe muy bien lo que significa un liderazgo.

No hace falta conocer la definición de director asertivo para serlo. Precisamente es la asunción de responsabilidades, la prudencia en la toma de decisiones, la justicia que te hace escuchar todas las partes, la interiorización de todo ello... la reflexión para tomar una decisión equitativa, saberse rodeado de personas que procuran sacar su trabajo adelante ... lo que hace que un director sea asertivo.

Todas estas cualidades funcionan como un motor y la gasolina es el refuerzo positivo con conocimiento de causa. Si el motor funciona, el tren arranca y se detiene lo justo en cada estación. Y en los vagones el personal no sestea; hace piña con elmotor. ¿Qué es un motor sin vagones? ¿Qué son los vagones sin motor?

Dime si me equivoco. Porque ahora mismo estaba sumando los años que has estado en este puesto y suman más que los que tiene "la niña bonita".

Un abrazo.

sunsi dijo...

Perdón. Se me ha olvidado contar algo que, aunque jamás he sido directora de nada -por suerte- , me ha ayudado en muchas ocasiones.

Hubo un tiempo en el que trabajé en cierto colegio. El colegio lo dirigía cierta directora. Como la incontinencia verbal es mi punto flaco -tengo que mejorar y me queda un largo trecho- algunas veces acudí a ella con una lista de quejas,de ideas, de lo que fuera... Ella me recibía. Atenta pero seria. Siempre con una libreta en la mano. "Tú dirás" . Y se callaba mientras tú largabas a gusto. La cierta directora tomaba nota, sin interrumpir, de cuando en cuando me miraba , preguntaba algo y seguía anotando.

La primera vez, claro, esperaba respuesta. No la tuve. "Ya te diré...". Se necesita ser idiota... Era evidente que ella tomaba nota por alguna razón. A pesar de que tiene fama de visceral, en lo importante no lo fue jamás. Y el jamás se convierte en siempre cuando se trataba de dar una explicación. Pero una explicación contrastada, madurada, previa recopilación de todos los datos. Si te caía la bronca, te caía... pero era justa. Y luego sabía quitar hierro. Y todos tan amigos. Borrón y cuenta nueva.
Tal vez éste sea un aspecto más de la virtud de la prudencia.

mireia dijo...

Lo bueno que tiene hacerse mayor es que se va perdiendo la memoria. Dicen que uno va recordando lo lejano y olvida lo reciente. Bueno, pues a mí me pasa al revés.Del pasado no recuerdo casi nada- solo lo bueno- y de lo reciente casi todo. Ni te cuento si el pasado se remonta más allá de los años de la niña bonita. Rien de rien, gracias a Dios.
Lo que está claro es que los directivos de colegio e instituto tienen otros por arriba , y otros, y otros, y la administración local y el Departamento de Educación de su Comunidad Autónoma (estoy colocando mayúsculas allá donde me apetece) y al final se acaba viendo sólo si hay buenos resultados en número de admisiones, si aprueban las suficientes para poder decir qué estupendos, guapos y listos somos, si se gana el premio a la mejor foto de monasterios románicos, o no se sabe qué.Y lo ordinario se olvida.
Porque yo no considero que es resultado de lo ordinario que aprueben todos los que se presentan a la Selectividad si las preguntas son del tipo:
1. En el texto aparecen subrayados los verbos comer y guarecerse. Busque un sinónimo para cada uno de ellos
2. Busque el refrán popular cuya primera parte sirve al autor para empezar el texto: "El hombre es el animal que..."
3. Explique el significado de las siguientes expresiones:
a)condimenta los alimentos
b)líneas armoniosas
c)alta costura
d)las necesidades primarias
¿Sigo?. Allá va otra cuestión del mismo examen
4. Diga cuál de las siguientes definiciones corresponde a la palabra "gastronomía" subrayada en el texto
a)Arte o técnica de proyectar edificios
b)Arte o técnica de preparar una buena comida
c)Ciencia que estudia todo lo relacionado con los astros
d)Arte o técnica de coser
Esta es una muestra del examen de Lengua Española de la Selectividad 2006-07 en Catalunya pero cualquier otro año sirve
Puedo prometer y prometo que cualquier profesor de 2º de Bachiller puede dar más altura intelectual a su materia de la que le piden en esta prueba.Y estos alumnos serán en el futuro nuestros médicos, jueces, abogados, ministros etc.
Pero me he ido del tema.Lo que quería decir es que hay que conseguir un clima intelectual alto por vergüenza torera y un estilo de educativo donde vaya calando todas esas cosas que tu sabes explicar tan bien. De lo contrario nos vemos zarandeados por proyectos de último que luego acaban en nada
¿Alguien recuerda la historia de la Educación Temprana?
Cosas veredes

sunsi dijo...

No sé cómo sigue el refrán pero da igual, me lo invento "que no las creyeres".
Lo de la Selec daría para llenar folios. Y preparar sólopara la Selc más.
Tirar para arriba.
Calado intelectual y humano y más.
Y la cuestión del millón: enseñar a razonar.

Buen tema para varias entradas , ¿no crees?